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Follow the leader

4 comentarios

24 mayo 2010 a las 1:01, por

Hace unos días subimos un video que nos daba pie a preguntar qué características ha de tener un líder. Como quiera que tenemos la mala costumbre de utilizar todos los canales a nuestro alcance para amplificar debates, también lo hemos preguntado en otras plataformas y herramientas que veremos a continuación.

Mentiría si dijera que el debate (porque al fin y al cabo las distintas voces no son sino la misma discusión) me ha resuelto las dudas, pero sí he de reconocer que me ha permitido hacerme preguntas más concretas y desde nuevas perspectivas.

Hay un elemento que creo que es fundamental a la hora de definir a una persona como líder, el componente externo, y tanto desde una perspectiva humana como ambiental. Habla Nacho Adorna en este sentido de la importancia del primer seguidor, de esa persona que decide llamar a ese otro “líder”. Hay por tanto una variable externa, no propia del líder, que lo califica como tal y que es el requerimiento de que haya alguien que desee calificarlo como tal.
Ignacio Villoch dice claramente que “sin seguidores … no hay liderazgo, luego lo que te convierte en líder no es tanto lo que haces, sino el hecho de que te sigan”.
La existencia de prosélitos puede en muchos casos no depender de las condiciones o deseos del propio líder para serlo. Es más, puede que en determinadas circunstancias una persona pueda ser calificada como líder y no tener la capacidad de serlo en otras, o incluso que en esas mismas circunstancias algunas personas lo llamen líder y otras no.

Como se ve las posibilidades son múltiples. Pero de todos modos hay una pregunta recurrente, ¿qué características y rasgos psicológicos tiene un líder?

Nuria García recoge unos rasgos que propuso Daniel Góleman, que son, autoconciencia, autocontrol, motivación al logro, empatía y habilidades sociales. Como se ve, son características que se pueden agrupar en el autoconocimiento y la proyección social. Efectivamente, todo proyecto ha de partir de una sólida base, y en este caso es la que define el afianzamiento de la personalidad del líder para después tener potencial y ganas de influir activamente en su entorno. Una influencia que va a repercutir también en el propio líder, porque como dice Javier Ortiz-Sánchez, el líder pone el foco en sí mismo, siendo capaz de asumir responsabilidades y decisiones. Sin embargo cabe preguntarse si este foco no puede ser en ocasiones involuntario, fruto de la voluntad de esos supuestos seguidores que han otorgado al líder la condición de tales.

Para José Luís Momparler, hay un componente de conocimiento en el origen del líder. Momparler opina que un líder conoce las necesidades y deseos de acción de sus posibles seguidores, es decir, lo que ellos están deseando hacer, de modo que lo único que han de hacer es ponerse al frente de “la manifestación” y hacer lo que se espera de ellos. Rafael Mesa lo explicita muy bien cuando pregunta “¿el liderazgo es una causa o una consecuencia?”

Reconocer esto supone en cierto modo minimizar, que no hacer desaparecer, el carácter transformador del líder. El seguido se transforma en cierto modo en seguidor y no hace sino agrupar voluntades ya existentes y, eso si, potenciar el efecto de cambio que puede haber en esas voluntades. Ese cierto componente transformador es el que recoge Patty cuando dice que el líder “siente apasionadamente la necesidad de hacer algo, de comunicar una visión de un mundo mejor y trabajar por ello”. Toca aquí Patty un tema importante, ese cierto componente mesiánico, de seguimiento casi ciego en aras de unos objetivos ideales que puede que no sean verificables.
Es posible que los rasgos que definen un líder sean muchos y no concretos, pero luego surge otra pregunta que no necesariamente ha de tener una respuesta única. ¿El líder nace o se hace? Para Manuel Colmenero la opción correcta es la primera, “transformar los sentimientos en emociones que inviten al movimiento, es algo que no creo que se pueda aprender en ningún lugar”, dice. Ignacio Villoch en cambio discrepa, concediendo como mucho un 25% de determinismo genético. Es el viejo adagio de Ortega y Gasset, “yo soy yo y mis circunstancias”. Rafael Mesa concuerda con esta opinión cuando recuerda que un líder no lo es sólo por serlo “de cuna”, sino también por ejercerlo.
Hay por tanto muchas visiones y muchos enfoques acerca del líder. En todos se resalta la influencia que parecen tener en la sociedad y en su entorno más cercano. Debemos ser conscientes, sin embargo, de no tratar de identificar el liderazgo con categorías morales. Un líder no es bueno o malo, un líder lidera, y ese liderazgo puede ser bueno para unos y malo para otros.

Cabe preguntarse ahora con todo lo dicho qué características tienen los líderes del sector turístico y si esa es una de las causas de la crisis que sufre el sector desde antes de la crisis económica… pero eso lo dejaremos para otro artículo.

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4 comentarios 

  1. sandra evolo 24 mayo 2010 - 8:30

    mi valor de lider no es fácil, porque empieza por tí mismo..
    es más parecido a Un domingo Cualquiera y el valor de una pulgada, el lider solo no sobrevive…necesia del follow the leader…porque la suma de los que follow the leader hacen, es muy importante…
    o sea, un buen entrenador que ya pasó por el camino, el punto culminante de crisis, se vió y se vé a si mismo, por ello puede ver a otros….
    es un buen auto-coach, entonces puede ser coacher de los demás…
    la gente confunde liderar con mandar, eso no me gusta, me pone enferma
    gracias

  2. Pingback: Tweets that mention Follow the leader | Tourism Revolution - Blog de turismo, socialmedia, marketing, estrategia y transformación. Una nueva visión del sector desde un total compromiso con él -- Topsy.com

  3. Mun 24 mayo 2010 - 10:01

    Un valor fundamental para mi que debe tener de forma natural un buen líder, y dudo si se ha discutido antes en UrQuery porque no he tenido tiempo de seguir todos las líneas de debate últimamente, es la Humildad (con “h” mayúscula”)

    Como dice muy bien Derek Sivers en su breve y precisa exposición en TED, el líder por si sólo es simplemente un “nut”. Quien lo reconoce como líder es el primer follower, y este sólo se sentirá cómodo si es acogido por el líder como un igual … para poder hacer eso es necesario saber salir del propio ego y ser generoso, humilde y empatico. Buena la similitud que hace Sandra Evolo al hablar del líder como un coach, aunque creo que un buen líder es capaz de encabezar el proceso sin haber estado antes en ese “lugar”. Es parte de su don natural.

    Comparto la idea de Goleman y de muchos otros, de que el líder nace y se hace. La magia propia de un líder viene de la cuna y se nota ya en los primeros años de vida de un niño cuando se valora el potencial que éste tiene para que los demás niños sigan sus iniciativas sin dudar. Las competencias, los conocimientos, ciertas aptitudes, destrezas, habilidades que serán útiles posteriormente para hacer efectivo el liderazgo, se pueden aprender y mejorar con los años.

    En cuanto a tu pregunta de cómo son los líderes del sector turístico. Buenísima Juan, pero nada fácil. Hablamos de un sector que ha funcionado durante muchos años casi por si solo, podríamos decir que a través de un liderazgo de “cuna”. La gente seguía, no hacia falta hacer nada.

    Estamos ahora en el momento crucial de ver cómo los auténticos líderes se posicionan al frente de la situación actual y ofrecen un modelo que sea lo suficientemente apetecible y creíble como para que el sector siga.

    Para eso, a parte de liderazgo, hará falta tener una clara misión y una precisa visión de hacia dónde hace se debe caminar a partir de ahora.

    Como se habló extensamente en la Primera Convención de TRE, hay que seguir dando zanahorias al viejo modelo para facilitar la transición, pero sin duda hay que liderar un proceso intenso de cambio que no sólo es necesario, sino que empieza a ser urgente.

    El reto (añadido) más grande: hacerlo en un momento económico (sin calificativos) como el actual.

    Saludos!
    Mun

  4. Arantxa 4 junio 2010 - 19:52

    Hola Juan
    yo me pregunto, en esta época en la que se clama por lo horizontal, por compartir, por delegar, por permitir, lo de seguidores ¿ no debería evolucionar a acompañantes o compañeros? Un lìder ¿ no debe hacer equipo?.
    Besos

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