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Entrevista a Álvaro Carrillo de Albornoz, director del Instituto Tecnológico Hotelero (ITH)

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8 junio 2010 a las 23:41, por

Álvaro Carrillo es posiblemente una de las personas más inteligentes que conozco. Sin ser una persona del sector “de toda la vida”, como él mismo reconoce en la entrevista, tiene un conocimiento del mismo superior a muchos de los que se supone que han nacido en el sector. Está absolutamente comprometido con la innovación pero entiende, sobre todo, que ésta no será nada si no tiene un reflejo válido para el propietario que la implementa.

Creo que esta entrevista lo describe perfectamente: inteligente, comprometido, práctico y realista. Siempre es un verdadero regalo hablar con Álvaro Carrillo.

-Hola Álvaro, como a todos nuestros entrevistados la primera cuestión es: preséntate a nuestros lectores.

Hola!! Mi nombre es Alvaro Carrillo de Albornoz, y soy el director del Instituto Tecnológico Hotelero (ITH); asociación privada sin ánimo de lucro, dependiente de la Confederación Española de Hoteles (CEHAT), cuya única y exclusiva misión es mejorar la competitividad del sector hotelero mediante la innovación y la tecnología. Adicionalmente, soy profesor de estrategia en el Instituto de Empresa, y coordinador europeo del grupo de trabajo 2 WG2 Sistemas de Gestión de la Innovación, dentro del Comité Europeo de Normalización (CEN) / Technical Comitee (TC) 389 Innovation Management CEN / TC 389,  y director  general de la Plataforma Tecnológica del Turismo ThinkTur, promovida por el Ministerio de Ciencia e Innovación (MICINN)

-Como muchos directivos del sector tu formación no es estrictamente turística, lo que me lleva a dos cuestiones. ¿Cómo fue tu llegada al sector? ¿Qué proceso seguiste?

Pues esta es una buena cuestión, ya que mi perfil profesional es un poco ornitorrinco. Soy Ingeniero Aeronáutico de formación, aunque la mayor parte de mi vida profesional (8 años) la he desarrollado en la compañía eléctrica Endesa. En una primera etapa en el área de estrategia corporativa, y tras realizar el ExMBA del Instituto de Empresa en el año 2004, pasé al área de Innovación y Tecnología de la compañía. De allí, a finales de 2007, dí el salto al sector turístico, en este caso al ITH, para seguir aportando innovación y tecnología, pero en otro sector, el hotelero en este caso.

-Y la segunda, ¿crees que es necesario una formación amplia y no especializada para acceder y gobernarse con éxito en los puestos directivos del sector?

No es imprescindible. La formación nunca está de más, pero nuestro sector está lleno de magníficos ejemplos de profesionales hechos a sí mismos que han construido el sector con su trabajo y su intuición. Es mucho más sistematizable seguir el camino de la formación, pero no es el único.

-Hace poco entrevistamos a Ignacio Villoch, del Centro de Innovación del BBVA y comentaba la existencia de un compromiso de algunas empresas por la innovación. ¿Opinas que en el sector ese compromiso es claro?

Lo complicado aquí es generalizar. El sector es totalmente heterogéneo, y tenemos muy buenos ejemplos de innovación y adaptación al cambio, y otros muchos de gestión familiar no profesionalizada que se está quedando atrás. En mi opinión todavía queda mucho por hacer en materia de innovación en el sector, y para eso estamos en el ITH, para acercar a las PYMES hoteleras el conocimiento, la formación y las herramientas que resuelvan sus problemas más cercanos, y a las que a día de hoy no tienen acceso.

-¿Y qué tipo de innovación se ve con más valor en el sector? ¿la tecnológica o la de procesos?

No creo que esa sea la categorización correcta. Innovación es un concepto más amplio que la aplicación de tecnologías, que es lo que todo el mundo entiende, pero creo que en el sector aplica más la innovación en procesos que en producto o en marketing. Y muchas de estas innovaciones tienen tecnología detrás, pero no todas.

-¿Piensas que hay barreras más allá de las puramente materiales para la apuesta decidida por la innovación de procesos y de gestión?

La principal barrera para la innovación, en cualquier sector, no sólo el turístico,  no es la económica, sino el miedo al cambio. Si un empresario hotelero ha desarrollado un negocio de la nada, que le ha hecho prosperar a él y a su familia durante los últimos 40 años, ¿por qué narices va a cambiar la manera de gestionar su negocio?  Somos personas, y esta barrera al cambio muchas veces es infranqueable, y son las nuevas generaciones las que tienen que enfocar el negocio desde otros puntos de vista.

-¿Qué proyectos tenéis en el ITH para este año?

Estamos embarcados en el macroyecto Intelitur, del Consejo Superior de Cámaras y la Sec. Estado de Turismo, en su faceta de sostenibilidad y eficiencia energética para las empresas turísticas. El proyecto lo acabamos de firmar, y tendremos la plataforma en marcha a final de año. Además, estamos desarrollando proyectos piloto con diferentes proveedores y hoteleros en el ámbito de las tecnologías de Información (TIC´s) y la eficiencia energética. Además, continuamos con las herramientas de formación sectorial del FORCEM, Canaltur y Hotelgame.

-¿En qué medida se nota la crisis en el sector hotelero a la hora de apostar por la innovación?

Se nota en primera persona; desgraciadamente, si un hotelero está preocupado por la viabilidad de su negocio o por las pérdidas, tiene mucha necesidad de innovar, pero ningún recurso para hacerlo. En esta situación, o llegan programas públicos (nacionales o autonómicos) para apoyar la innovación en el sector, o no se podrán dar los pasos adecuados para mejorar la competitividad de las empresas.

-Vuestra actuación sobre la innovación en el sector hotelero es integral, ¿habéis notado algún área más sensible con la crisis donde os demanden más actuaciones?

Básicamente en dos áreas:

- Cómo vender más y mejor gracias a Internet (y esta necesidad que es tan sencilla de plantear requiere de un traje a medida para cada empresario)

- Iniciativas relacionadas con la reducción de costes, en especial la eficiencia energética.

-¿Sobre qué áreas o departamentos consideras más interesante actuar para mejorar la cuenta de resultados de una empresa hotelera?

Principalmente en la promoción, comercialización, distribución de la oferta hotelera y la fidelización del cliente. Nos hemos acostumbrado a que nos vendan el producto, y debido a ello, no conocemos al cliente. Y ahora el cliente cada vez tiene más poder, y nosotros ni siquiera sabemos quién es. Tenemos que aprender mucho de quién es nuestro cliente y cómo venderle; a través de qué canales y cuando interesa la venta intermediada y a qué coste.

-¿Ves muchas diferencias de enfoque en cuanto a la innovación en hoteles entre sol y playa y hoteles urbanos?

Sí; totalmente. Son dos productos distintos con dos clientes distintos, por lo que los canales de distribución también serán distintos. No es que sean dos negocios diferentes, pero casi.

-¿Cómo crees que se presenta la temporada turística para los hoteles?

Complicada; esperemos mantener los números del año pasado, y que el volcán y la crisis nos permitan una temporada “tranquila”, aumentando, aunque sea ligeramente, ingresos y ocupaciones.

-¿Cual crees que es el elemento competitivo de posicionamiento más usado por los hoteles? ¿Precio, calidad, innovación…?

Desgraciadamente, precio. Es una realidad en la que nos hemos metido en 2009, de la que será muy complicado salir, y que hará que el cliente, si seguimos en esta guerra, busque sólo precio, cuando en España podemos ofrecer una diversidad de recursos únicos increíble.

-Ahora que se acerca el verano, recomiéndanos un libro.

Pues de cara al verano, de cuando en cuando me apetece releer El viaje de la Kon-Tiki, de Thor Eyerdahl. Experiencia indómita en estado puro, e insuperable para leer en la playa / porche con una cerveza fría.

-Una película.

De las nuevas, me impactó la nueva manera de hacer cine que se ha inventado James Cameron con Avatar. Dentro de poco nos podrán contar cualquier sueño hecho cine en 3D. Creo que es un cambio en la industria. Y para ir a los clásicos, reírse revisando El jovencito Frankestein, La vida de Brian o Top secret tampoco es mal plan para un día tonto por la tarde en verano, no?

-Un destino que no podemos perdernos.

Myanmar; es viajar a Tailandia hace 40 años. Los pobres birmanos sufren una dictadura atroz, pero su hospitalidad y su manera de ser es insuperable. Si os acercáis al país, las playas de Napali, en el golfo de Bengala suponen un viaje al pasado, donde probablemente seáis el único occidental en kilómetros a la redonda.

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