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Dinero inteligente

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30 noviembre 2011 a las 14:00, por

niño a los hombros de su padre

Asociarse con la persona correcta es clave en una aventura empresarial ; Leon Rice-Whetton. Flickr

Cuando, como start-up, buscamos financiación en forma de capital semilla  o business angels, tenemos  que tener en cuenta una serie de características que ha de reunir nuestro potencial inversor: el apoyo financiero es sólo uno de los valores que nos dará éste, ya que no olvidemos que pasará a ser nuestro socio en la aventura empresarial y por lo tanto nos acompañará, para lo bueno y para lo malo.

Los inversores son normalmente empresarios de éxito o directivos que cuentan con experiencia, dinero y deseos de invertirlo. Por lo tanto, en el entorno emprendedor, el concepto de dinero inteligente va más allá de típico smart money.

De ahí, que este apoyo pase de ser solo económico a que conlleve una serie de aportaciones, que pueden dejar el aspecto monetario en segundo término:

  • Conocimiento.  Como emprendedor, solemos en muchos casos tener la preparación técnica para llevar nuestra idea al mercado, pero puede que falte capacidad de gestión, conocimiento de los mercados e incluso conocimiento y habilidades de tipo técnico que se traducen en lagunas del proyecto. En el asociacionismo tenemos la píldora a nuestras carencias.
  • Contactos. Tanto por la red de contactos actual de nuestro inversor como su capacidad relacional, fruto de años de experiencia en el sector, nos dará infinitas posibilidades para futuras colaboraciones, nuevos clientes, proveedores, socios, etc., a lo que nunca podríamos haber llegado por nosotros mismos.
  • Preferencia en el mercado. Tanto por la propia red de contactos, el conocimiento del mercado objetivo o por la existencia de infraestructura o negocios en destino, la entrada en nuevos mercados es una de las bonanzas de la relación.
  • Puertas de entrada. Por su experiencia vital, nuestro compañero de viaje nos puede proporcionar la entrada a nuevos potenciales socios, organizaciones o administraciones públicas.
  • Aval. Aquí no hablamos de aval bancario, sino del respaldo que nuestro inversor nos da a la hora de realizar contactos comerciales de cualquier tipo: la reputación de nuestro socio nos precede.

Por lo tanto, no necesitamos un inversor, necesitamos un buen inversor que nos aportará toda una serie de valores añadidos a nuestra aventura empresarial…así que elige bien.

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