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Incentivos a la inversión

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10 noviembre 2011 a las 11:00, por

huchas para la inversion

Huchas para la inversión ; Juan Carlos Aguilera. Flickr

Para que los sistemas de emprendeduría funcionen, uno de los motores básicos es su financiación. En las primeras etapas de vida, el capital semilla y los business angels son fundamentales en el impulso a empresas intensivas en conocimiento y altamente escalables. Por ello, la atracción de estos inversores ha de ser una de las prioridades de los gobiernos de las zonas que aspiren a tener una región competitiva a través de sus empresas.

La fórmula para dicha atracción, se basa principalmente en beneficios fiscales. El mejor ejemplo lo encontramos en Reino Unido, que ha modificado su sistema fiscal con el fin de ser un escaparate para la atracción de inversores en empresas de nueva creación: a través de la organización reconocida para el fomento de inversiones de nuevas empresas, la Enterprise Investment Scheme Association (EISA), se han introducido fórmulas  para deducir el pago de impuestos en las inversiones en nuevas empresas. Estas son:

  • 30% reducción de impuestos inicial deducidos del equivalente de su IRPF.
  • 0% impuesto sobre beneficios de aumentos de precio de capital, cuando se vende después de tres años.
  • 0% impuesto de sucesión sobre estos beneficios.
  • Permiten retrasar el pago de impuestos sobre beneficios durante un tiempo interesante.
  • Permiten la deducciones de pérdidas contra beneficios futuros, con algunas condiciones determinadas.

Un ejemplo que tenemos en España, concretamente en Canarias, aunque por el momento no ha tenido el éxito y el impacto esperado, es la Reserva de Inversiones en Canarias (RIC). La RIC se gestó con la intención de estimular el esfuerzo inversor de las empresas que desarrollan su actividad en las islas. Este mecanismo fiscal permite una reducción de la base imponible en el Impuesto de Sociedades de hasta el 90% de los beneficios no distribuidos (antes de impuestos). Los recursos con que las empresas doten a la RIC se han de invertir en un plazo de cinco años en supuestos como la adquisición de activos fijos nuevos o usados, la suscripción de títulos de valores o anotaciones en cuenta de Deuda Pública y la suscripción de acciones o participaciones en el capital de sociedades o proyectos canarios que necesiten financiación. Dentro de estos proyectos, tienen cabida la generación de nuevas empresas basada en los resultados de proyectos de I+D+i.

Lo que está claro es que por el momento en España no hay casos de éxito claros . Es hora de que las AAPP prioricen este tema como base para el crecimiento económico, generación de empleo y aumento de la competitividad del país.

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