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¿Qué tipo de pensador visual eres?

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7 noviembre 2011 a las 7:00, por

tu mundo en una servilleta dan roam

Tu mundo en una servilleta. Dan Roam

Habréis podido observar por las últimas publicaciones en este blog, que mi compañero David Guerra y yo estamos un poquito obsesionados con el tema del pensamiento visual, la comunicación, y con, en definitiva, la mejora de la productividad de nuestro trabajo, que no es otro que dar las mejores soluciones a las necesidades de nuestros clientes.

Para ello, y como ya he abordado en anteriores post, es necesario saber escuchar, ser empático o poseer la denominada por Howard Gardner, inteligencia interpersonal (además de las otras siete) y saber plasmar esos sentimientos, emociones o necesidades que somos capaces de identificar como propias en nuestros clientes, en soluciones de sencilla comprensión tanto para éste, como para el equipo de trabajo que desarrollará tales ideas.

Para esto, es indispensable dominar el pensamiento visual. Bien para ser capaces de pensar directamente en imágenes aquello que nuestro cliente nos está contando a través del lenguaje, o bien para ser capaces de traducir nuestros propios pensamientos (que a menudo son listas, números, o palabras sin más) en imágenes sencillas de ver e interpretar. El objetivo siempre es buscar la forma más sencilla de mostrar una idea y esa es, sin lugar a dudas en forma de dibujo o imagen.

¿Por qué esto y no una lista con anotaciones, o un texto descriptivo? Porque desarrollar e interpretar cualquier tipo de lenguaje (texto, números, etc) lleva mucho más tiempo que el garabatear una idea y mostrarla: Rápida acción y rápida comprensión. Y además y cómo vimos en el post anterior, debemos huir del detalle para conseguir este efecto.

montaje-multitud

Montaje de multitud. Ben Heine

Esto no es sencillo para todo el mundo, dado que la mayor parte de las personas usan más una parte del cerebro que otra. Ya he hablado de esto muchas veces así que no me voy a extender, pero lo que si quiero retomar es el hecho de que todo puede mejorarse con la práctica y para ello me gustaría que leyeran el caso de Temple Grandin, una mujer con autismo (suelen ser excepcionales pensadores visuales con problemas del lenguaje, a los que les cuesta comunicar aquello que tienen en sus cabezas) que consiguió hacer de su mayor debilidad su mayor fortaleza.

Seguramente, si habéis ido al link y habéis leído en diagonal, estaréis pensando un montón de cosas acerca de cómo uno piensa, comunica, etc. O al menos así me lo dice mi inteligencia interpersonal ;) así que he querido responder a esa inquietud haciendo protagonista indiscutible de este post a un ejercicio del fantástico libro de Dam Roam “Tu mundo en una servilleta” (The back of the Napking) que plantea 3 tipos de pensadores, o tres tipos de respuestas posibles ante el acto de escuchar y plantear soluciones a un cliente.

tipos de lapices dan roam

Tipos de lapices, según Dan Roam en "Tu mundo en una servilleta"

“Lápiz negro, subrayador amarillo, o lápiz rojo ¿qué tipo de pensadores visuales somos?”

Tal y como dice Roam, “hay tres clases de pensadores visuales; quienes no ven la hora de empezar a dibujar (las personas de lápiz negro); los que se sienten a gusto agregando al trabajo de otra persona (las personas del subrayado amarillo); y quiénes lo cuestionan todo, hasta el momento en que cogen el lápiz rojo y vuelven a dibujarlo todo”.

Roam explica que el primer grupo lo conforman aquellas personas que mientras escuchan a un cliente o a alguien que les explica un determinado problema o situación dicen: “pásame el lápiz”. No dudan y desde el primer momento garabatean con decisión sobre el papel blanco. Son los pensadores visuales del lápiz negro.

El segundo grupo diría: “no se dibujar pero…”. Son la mayor parte de las personas y se sienten cómodos aportando ideas ante los dibujos de los demás. Son los pensadores del subrayador amarillo.

En último lugar están aquellos que dicen: “No soy visual”. No se sienten cómodas con el uso de dibujos y presentan informes llenos de cifras y textos. Se definen como de ciencias, o matemáticos, pero lo más curioso es que se trata de personas que por regla general entienden mejor que nadie el problema, pero les cuesta verlo de forma “visual”. Con un pequeño  (o gran) empujón terminan por redibujar el esquema hecho por su compañero “lápiz negro” y aportando las soluciones más acertadas.

Según Roam no hay correlación entre edades, educación, formación, etc. Así que ¿qué tipo de pensador visual eres tú?

Para saberlo, responde al siguiente test marcando o apuntando una sola de las respuestas (la que mejor se adapte a cada una de las situaciones):

A. Cuando participo en una tormenta de ideas en un salón de conferencias que tiene una gran pizarra, prefiero:

  1. Acercarme a la pizarra, coger el marcador  y empezar a dibujar círculos y cuadros.
  2. Tratar de descifrar lo que ha escrito el de la respuesta a).
  3. Ir a la pizarra y empezar a hacer listas por categorías.
  4. Aclarar un poco el dibujo que acaba de hacer el compañero de la respuesta a).
  5. “Olvídense de la pizarra y manos a la obra que hay mucho trabajo pendiente”.
  6. Detesto las tormentas de ideas.

B. Cuando una persona me entrega una hoja de cálculo muy compleja y de varias páginas, primero:

  1. Me congelo y la dejo a un lado, albergando la esperanza de que se autodestruya.
  2. Paso las páginas y ojeo sin rumbo específico los números para ver si algo interesante llama mi atención, cualquier cosa que sea.
  3. Leo las líneas superiores de las columnas o bajo por cada columna en orden, con el fin de identificar las categorías.
  4. Selecciono una fila y una columna al azar y las sigo hasta la celda de los datos, luego busco resultados semejantes o diferentes en otras celdas.
  5. Busco los valores más grandes y los inferiores y después les hago seguimiento para identificar a qué categoría pertenecen.
  6. Hojeo las  distintas páginas y me concentro en las pautas más importantes que identifiqué sin problema y de inmediato.

C. Cuando alguien me pasa un lápiz y me pide que dibuje una determinada idea, yo:

  1. Pido más lápices, preferiblemente al menos en tres colores distintos.
  2. Simplemente empiezo a dibujar y veo a ver que surge.
  3. Digo: “no se dibujar pero…” y luego dibujo una horrenda figura de palitos.
  4. Empiezo por escribir unas cuantas palabras y después las encierro en cuadros.
  5. Dejo el lápiz sobre la mesa y empiezo a hablar.
  6. Digo: “no gracias, no se dibujar” y dejo las cosas así.

D. Cuando regreso después de una conferencia importante y me encuentro con un colega en el bar del aeropuerto, y él me pide que le explique en mayor detalle lo que hace mi empresa, yo:

  1. Tomo una servilleta, y le pido un bolígrafo a la persona que atiende el bar.
  2. Tomo tres sobres de edulcorante sin calorías, los reparto sobre la barra y le digo: “a ver, digamos que este soy yo…”
  3. Saco una página de mi PowerPoint – una realmente buena- y empiezo a describirla.
  4. Explico que “hacemos tres cosas…”
  5. Invito a otra tanda porque la charla se va a prolongar.
  6. Digo que es demasiado complicado para explicarlo bien, pero le hago a él la misma pregunta.

E. Cuando veo una pegatina en un automóvil que dice: VISUALICE LA PAZ MUNDIAL, yo:

  1. Trato de imaginar cómo se vería la paz mundial.
  2. Me imagino las gafas de John Lennon.
  3. Me repito esas palabras, como para comprenderlas mejor: “Paz Mundial”
  4. Me imagino lo que esa pegatina me revela sobre el dueño del automóvil.
  5. Pienso: “Más raro que un perro a cuadros”
  6. Entorno los ojos y murmuro: “gente sin oficio”

F. Si yo fuera astronauta y estuviera flotando en el espacio, lo primero que haría sería:

  1. Respirar profundo, relejarme y disfrutar de la vista.
  2. Tratar de ver dónde está mi casa….o al menos mi continente.
  3. Empezar a describir lo que veo.
  4. Añorar mi cámara fotográfica.
  5. Cerrar los ojos.
  6. Encontrar una manera de regresar a la nave.

Ahora, solo hay que sumar el total de puntos (cada respuesta va numerada) y dividirlo entre 6. A continuación se muestra la tabla de puntuación:

1-2,5: LÁPIZ NEGRO

2,6-4,5: SUBRAYADOR AMARILLO

4,6-6: LÁPIZ ROJO

¡Y ahora cuéntanos que tipo de pensador visual eres! :)

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