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You may say that I’m a dreamer

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6 diciembre 2011 a las 13:50, por

estructura en Oporto

Estructura en Oporto

Cuando hace cerca de un año paseaba en coche por Oporto y de lejos vi esta extraña estructura, no podía imaginarme que esta obra fuera a aparecer en uno de mis post hablando precisamente de la “imaginación”.

Según la Wikipedia, “la imaginación (del latín imaginatĭo, -ōnis) es un proceso superior que permite al individuo manipular información generada intrínsecamente con el fin de crear una representación percibida por los sentidos de la mente. «Intrínsecamente generada» significa que la información se ha formado dentro del organismo en ausencia de estímulos del ambiente. En lo que respecta a «sentidos de la mente», son los mecanismos que permiten «ver» un objeto que se había visualizado previamente pero que ya no se encuentra presente en el ambiente. Cabe aclarar que cuando se imagina no se reduce solo al sentido de la visión, sino también a otras áreas sensoriales.” Y esta definición es perfecta para explicar el paso intermedio necesario que de forma natural se da entre los dos procesos de “VER y DIBUJAR ideas” de los que hablábamos en el post anterior.

Seis claves para "ver", de Dam Roam

Seis claves para "ver", de Dam Roam

En dicho post, nos centramos en el primer proceso: “Ver las ideas” necesario para poder comunicar las mismas de forma efectiva.  Y para ello, proponíamos, basándonos en el “Visual Thinking Codex” de Dam Roam, responder a seis preguntas clave que nos permitieran ver las ideas de una forma completa:

  1. Quién/ Qué
  2. Cuántos
  3. Dónde
  4. Cuándo
  5. Cómo
  6. Y por qué.

Sin embargo, aún dando respuesta a estas seis cuestiones no llegamos a comprender del todo lo que “vemos” y por lo tanto aún no estamos en disposición de comunicarlo.

“Hasta ahora, nos hemos concentrado en los ojos y en mirar y ver las herramientas y pasos sobre los cuales nos apoyamos para procesar la información visual que recibimos del mundo exterior”, según palabras de Roam. Es el momento de encender el ojo de la mente y empezar a imaginar.

Según el propio Roam “imaginar es cómo permitimos que el ojo de la mente tome el control para que podamos ver cosas que no son físicamente visibles en el instante. Ello significa tomar las coordenadas, pautas y componentes que vemos en el mundo y traducirlos en dibujos abstractos que podemos manipular en la cabeza. “

De esa manipulación sabe mucho la autora de la escultura que mencionábamos al inicio de este post, Janet Echelman, quien tras perder sus dibujos justo antes de una exposición, se vio obligada a echar mano del “ojo de la mente” para salir del paso, y vaya si lo hizo: Janet Echelman: la imaginación entendida seriamente

 

Imaginar es poder

Así pues, imaginar consiste en dejarse llevar y buscar en nuestro cerebro la forma de completar aquello que ya hemos visto en modo real, con todos los detalles que, de tantas veces que lo hemos visto, hemos ido guardando en nuestro baúl de los recuerdos.

“La mejor manera de ver algo que no está presente es mirar con los ojos cerrados, y ahí es dónde entra en escena el acto de imaginar”, dice Roam. Como vimos en el post anterior, una vez hemos sido capaces de “ver” una idea, seremos capaces de dibujarla y mostrarsela a los demás. Y para dibujarla lo mejor posible, necesitamos usar la imaginación.

Dam Roam propone una herramienta, con un nombre peculiar cuyas siglas ya hemos visto aqui: El SCVID.

El SCVID es una herramienta de activación de la imaginación visual que funciona por si sola y que se puede utilizar en cualquier momento y lugar. Nos ayuda a completar dos tareas básicas de imaginación:

  1. Activa todos los rincones del ojo de la mente para completar una imagen mental y
  2. Nos ayuda a ver esa imagen por medio de los ojos de nuestro publico potencial

Por esto último es la herramienta perfecta para llevar a cabo dibujos que persiguen explicar una idea o concepto a un receptor o público (clientes, proveedores, amigos). El SCVID trabaja con 10 perspectivas diferentes, a saber:

Simple <-> Elaborado

Calidad <-> Cantidad

Visión <-> Ejecución

Individual <-> Comparado

Cambio <-> Statu Quo

El SQIVD, de Dam Roam

Roam plantea dos formas principales de utilizar el SCVID:

1ª. Considerar las cinco variables desde las dos perspectivas y pensar en cómo se podría describir visualmente la idea según cada una de las opciones: una representación simple y una compleja, una cualitativa y otra cuantitativa, etc.  “Si pasamos nuestras ideas por las cinco preguntas y producimos una descripción visual para cada extremo, obligamos al ojo de la mente a producir al menos diez perspectivas distintas. “

El SQVID, las 10 perspectivas de la idea

2ª.  La segunda forma está motivada menos por nuestra idea y más por las expectativas de nuestro receptor. Así, usaríamos el SCVID como un ecualizador gráfico mediante el cual identificamos qué “graduaciones” son las más útiles para el público, es decir, si sabemos que nuestro interlocutor entiende de números y de gráficos, iríamos directamente a la perspectiva cuantitativa, etc. “Si organizamos los controles deslizantes del ecualizador gráfico hacia los puntos de vista que nos parecen más pertinentes para nuestro público, producimos un enfoque sobre qué tipo de dibujos es mejor mostrarle. “

Como se ve en la servilleta, los atributos en la parte superior del SCVID son “cálidos” o “del cerebro derecho” y los de la parte inferior son los “frescos” o del “cerebro izquierdo”.

Y tú, después de todos estos post, ¿ya sabes de qué lado eres?

Creo que estamos listos para empezar a dibujar…

:)

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  1. Pingback: Un repaso por la historia de la comunicación visual | Blog TRW

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