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Un polizón en la industria del automóvil

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16 enero 2012 a las 14:00, por

Not A Care In The World, by Ian Wedlock in Flickr

Hace poco tiempo comentamos cómo la crisis financiera mundial estaba afectando fuertemente a la industria del automóvil. A este problema se le ha añadido la competencia que diversos portales en internet están haciendo a los concesionarios urbanos de vehículos.  Este problema se denomina, en economía, el problema del polizón (“free ride problem” en inglés).

Estos portales garantizan precios accesibles e incluso sugieren y promueven la visita por parte de los internautas interesados a concesionarios tradicionales (urbanos) con los cuales no tienen ninguna relación comercial a la hora de ver in situ, o incluso probar, el modelo en el que el potencial cliente está interesado.  Evidentemente esto no es exclusivo de la industria del automóvil pues esta práctica ya es utilizada en el mundo de la electrónica. Un conocido portal de electrónica en el Reino Unido ya realizó en 2009 una agresiva campaña publicitaria en donde “explícitamente” recomendaba a los potenciales clientes a probar los artículos en las tiendas tradicionales.

Y es que el auge de ventas de vehículos por internet ha agudizado el problema. Según un reciente estudio realizado por Capgemini, en la última década, los usuarios que usan internet para elegir el modelo de vehículo que desean ha pasado de un 19% a un 94%.

El efecto puede ser negativo pues debido a la guerra de precios producto de la creciente venta por dichos portales puede obligar a reducir costes en la cadena de distribución eliminando los costes de salas de exhibición, por lo que los productos pueden ser menos conocidos  lo que conlleva a una contracción de la demanda.

La respuesta, por parte de los fabricantes, no se ha hecho esperar, y han tratado de superar la competencia entre distribuidores (tradicionales urbanos y aquellos que lo hacen online manteniendo el stock sin costes de exhibición) garantizando a cada distribuidor un territorio exclusivo lo suficientemente amplio para evitar dicha competencia “desleal”. Sin embargo estas medidas se han encontrado con un efecto negativo por la creciente aparición de monopolios locales con reducido interés en mantener precios bajos.  Por lo que los fabricantes también han tratado de imponer precios máximos, así como estrictos estándares de calidad en salas de exhibición de los concesionarios. Tales reglas obviamente distorsionan el mercado además de atraer la atención de los reguladores antimonopolio en según qué circunstancias.

Todo esto ha hecho, que especialmente en USA, algunos fabricantes hayan empezado a abrir “tiendas híbrido”, en el que toda la gama de sus productos está disponible en portales online pero con un stock muy limitado.  De esta manera, algunos fabricantes han abierto este tipo de tiendas con grandes espacios de exposición donde los compradores pueden probar los modelos en los que están interesados y una vez éstos deciden que modelo comprar, son redirigidos a un concesionario de venta cercano a su entorno en donde además también se les ofrece los servicios post-venta.

Seguramente es difícil que el “problema del polizón” desaparezca completamente pero, al menos, con este modelo, se logra  reducir tanto el coste de distribución de muchos concesionarios pequeños como el de la desaparición de espacios de exposición que hagan al producto menos visible en el mercado.

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