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El marketing, una cuestión de colores

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29 mayo 2014 a las 6:00, por

Colorful happy hands. Google Plus.

Colorful happy hands. Google Plus.

Acertar con el color es una decisión crucial para cualquier marca porque, salvo pequeñas modificaciones, suele variar poco a lo largo de los años. El poder del color reside en su conexión con los estados de ánimo de las personas. Evoca los valores de una marca a través de los sentidos. Por ello, su elección forma parte de lo que se denomina marketing sensorial.

Tanto posibles visitantes en la web de una empresa en busca de algún producto concreto como desde la propia compañía cuando tienen que darle color a sus objetivos, reconocimientos y proyectos.

El portal Tics y formación hace referencia a la psicología del color y su capacidad comunicativa en el ámbito del marketing:

–       Naranja. Transmite excitación, entusiasmo, confianza, alegría y precaución.

–       Rojo: se asocia a la fuerza, al amor, al romanticismo y a la juventud.

–       Amarillo: implica claridad, optimismo, positividad, apoyo y hospitalidad. Aunque, un uso excesivo, puede causar fatiga visual y estrés.

–       Azul: se relaciona con la paz, la tranquilidad, la profundidad, relax, fiabilidad y masculinidad.

–       Verde. Naturalidad, fertilidad, ecologismo, salud, bienestar prosperidad y libertad.

–       Rosa. Amor, calma, feminidad y educación.

–       Morado. Sabiduría, riqueza, éxito, creatividad, espiritualidad y dignidad.

–       Blanco. Inocencia, juventud, amplitud y pureza.

–       Negro. Autoridad, elegancia, misterio, madurez, pulcritud y masculinidad

–       Marrón. Humildad, confianza, eficiencia y con todo lo relacionado con la tierra y los entornos naturales.

–       Dorado. Lujo, poder, calidad y sofisticación.

–       Gris. Neutralidad, equilibrio, serenidad, calma y superioridad.

Forbes va en la misma dirección y analiza la aceptación de los colores:

1)   El azul es el más aceptado, el preferido por la mayoría. El hecho de que esté asociado con el mar y la tranquilidad puede ser un factor determinante para que sea la elección para dar color a una oficina. Especialmente, en las zonas comunes.

2)   El amarillo no genera mucha simpatía. Es un caso peculiar. A pesar de su nula acogida en espacios públicos, cuenta con acérrimos defensores en otros ámbitos. No obstante, por su intensidad, puede llegar a saturar.

3)   El naranja implica una buena relación calidad- precio. El artículo destaca que cada vez está más arraigado entre los comerciantes.

4)   El blanco y la monotonía. Sus asociaciones más positivas pueden quedar en segundo término por su contrapartida: es un color demasiado plano y que implica tedio.

5)   El rosa es sedante. Feminidad y romanticismo al margen,  también tiene connotaciones relajantes.

6)   El verde potencia la creatividad. Según el artículo, es un color que activa nuestra parte más artística. De hecho,  establece un paralelismo entre la naturaleza y el renacer de las personas, como símbolo de iniciar una nueva etapa

7)   El rojo se asocia a una menor racionalidad. Forbes ejemplifica esta afirmación asegurando que por eso cuesta más el seguro de un coche deportivo rojo. Es decir, lleva implícito los instintos, la pasión y la fuerza. Todos los elementos más sentimentales y a la vez más inefables.

Por último, Tecnomarketingnews aporta información interesante sobre otros condicionantes del color como el tono, la división entre colores cálidos y fríos, la brillantez y la saturación. En conjunto, constituyen todas las características que ayudarán a elegir el color perfecto.

El tono es el matiz del color, es decir, el color en sí mismo, supone su cualidad cromática. Es aquello que define la mezcla de un color con blanco y negro. Está relacionado con la longitud de onda de su radiación. Según su tonalidad se puede decir que un color es rojo, amarillo, verde… Etc.

Tonos cálidos (rojo, amarillo y anaranjados): aquellos que asociamos con la luz solar, el fuego…

Tonos fríos (azul y verde): Los colores fríos son aquellos que asociamos con el agua, la luz de la luna…

La brillantez tiene que ver con la intensidad o el nivel de energía. Es la luminosidad de un color (la capacidad de reflejar el blanco), es decir, el brillo. Alude a la claridad u oscuridad de un tono. Es una condición variable, que puede alterar fundamentalmente la apariencia de un color. La luminosidad puede variar añadiendo negro o blanco a un tono.

Finalmente, la saturación está relacionada con la pureza cromática o falta de dilución con el blanco. Constituye la pureza del color respecto al gris, y depende de la cantidad de blanco presente. Cuanto más saturado está un color, más puro es y menos mezcla de gris posee.

Escoger bien los colores o el color de las empresas es un asunto prioritario, pues es el primer mensaje que lanzamos a la competencia y a los clientes. Una primera declaración de intenciones a través de los sentidos.

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